TRASTORNOS ALIMENTICIOS

PSICOLOGÍA

 

CUANDO COMER SE CONVIERTE EN UN PROBLEMA

La alimentación es algo básico e inherente a la naturaleza humana pero, en ocasiones, el hecho de comer puede constituir un motivo importante de preocupación e incluso de sufrimiento.

Factores emocionales, como la ansiedad y la tristeza son señales que ponen en marcha los mecanismos reguladores para producir hambre o saciedad. La observación de los alimentos provoca la secreción de factores gastrointestinales, que desencadenan en el cerebro una serie de secreciones simultáneas o alternas de factores del apetito o de la saciedad. Debido a la diversidad de señales que recibe nuestro organismo es que la conducta de comer se puede transformar en algo complicado y fácilmente alterable.

 La obesidad, por ejemplo, es el resultado de la diferencia entre las calorías aportadas y el gasto de energías. Algunos obesos lo son más por falta de ejercicio físico que por el exceso de comida. Lo preocupante, en estos casos, es que el excesivo aumento de peso puede provocar una serie de trastornos físicos. En el obeso es muy alto el volumen de sangre circulante y aumenta la presión arterial, lo que produce un incremento del trabajo del corazón, con la consiguiente repercusión en las enfermedades cardiovasculares. La obesidad está relacionada también con el inicio de la diabetes y la propensión a las infecciones respiratorias.

La bulimia, en tanto, es el ansia compulsiva por comer grandes cantidades de comida, unida a un temor desmesurado a engordar. Los episodios de sobrealimentación seguidos de vómitos provocados, caracterizan a la bulimia nerviosa.

Por otra parte, la preocupación desmesurada por el peso puede llevar a un control excesivo de la alimentación, que suele tener derivaciones peligrosas, como la anorexia nerviosa donde la imagen corporal se ve profundamente distorsionada. Lo común en estas personas es que no vean su extremada delgadez y continúen sintiendo que tienen sobrepeso, por lo que además de no comer, recurren al uso de laxantes y diuréticos.

Lo recomendable para prevenir estos trastornos es fomentar en la persona una actitud crítica hacia ellos mismos, hábitos saludables, el deporte y el establecimiento de relaciones sociales positivas. Esto permitirá defenderse del mensaje que reciben de los medios de comunicación (publicidad en favor de estereotipos estéticos corporales extremadamente delgados), de sus pares, las redes sociales e incluso de su propia familia.


Margarita Vargas
Psicóloga Clinica
Magíster en Psicoterapia
Directora: Centro Terapeutico Melipilla CETEMEL
Serrano #733, of E, Melipilla
Fono: 2 321 888 34

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